jueves, 25 de julio de 2013

CAPITULO 2


Capitulo# 02
(LOS ULTIMOS DIAS EN MI TIERRA)
M
Me levante como todos los días, era un día domingo muy soleado, eso significaba que saldríamos de campo.
me dolía la cabeza  por el día que había pasado ayer, y pensé que un baño me caería muy bien, al abrir la puerta me encontré con un hombre negro, alto sosteniendo un fusil, que me miraba con dureza. El hombre me siguió hasta la puerta del baño, y se quedó allí, era asqueroso que me vigilaran asta e mi propia casa.
Después del baño me empecé a sentir mucho mejor y baje a desayunar, mi padre leía el diario y mi madre cocinaba  el desayuno.
—buenos días—salude con un tono de voz aburrido.
—hola chiquita—me dijo mi padre mientras me abrasaba y me besaba la frente –como amaneciste preciosa—
—mejor—le conteste sentándome en la mesa al lado de él. Desayune y avise que tenía que ir a la biblioteca.
 —pero hoy es domingo—pretexto mi madre.
— volveré antes del almuerzo—le conteste cogiendo mi morral y dando un pequeño portazo.

 Afuera se encontraba el otro hombre que al verme se adelantó unos pasos, el otro hombre seguía tras de mí. Por fin luego de caminar cinco cuadras divise la cafetería en la que nos reuníamos mis amigas y yo, al entrar encontré mis dos mejores amigas, Tivy y Sara, escogimos una mesa aparte. Al sentarme note como los dos hombres que tenía atrás, se sentaban a cada lado mío, quitando a Sara de su puesto, las dos me miraron sorprendidas pero no dijeron nada pues sabían la situación de mis padres y pensaron que eran para protegerme de lo que me pudiera pasar .,  luego de tomar algo salimos para la biblioteca, y nos fuimos todas juntas charlando.
Al llegar los guardias de seguridad de la biblioteca, no dejaron entrar a mis dos guardaespaldas, pues tenían armas así que tuvieron que quedasen afuera. Una vez adentro pude desahogarme con mis amigas y pude contarles todo  lo que había pasado, les conté de las deudas de mis padres, del modo de pago y que yo tenía que irme a trabajar a Europa por seis años y medio para poder pagar.
Tivy me miro con tristeza y a punto de llorar me pregunto:
—Amber donde trabajaras, y como-
-no lo sé, creo que en casas de familias, asiendo obras de teatro, vendiendo mercancías y me dijeron algo de explotación sexual, no sé lo que signifique supongo que tendré que besar a uno que otro europeo — Dije tratando de sonar contenta pero todo esfuerzo fue inútil pues mi voz sonaba quebradiza.
Mire a mis amigas  y estaban pálidas, Sara se tapaba la cara para no llorar y dijo en un susurro : —te vas a prostituir — la mire desconcertada mente pues nunca en mi vida había escuchado esa palabra  y en medio de mi ignorancia solo baje la cabeza y serré los ojos fuertemente . Sara me puso una mano en el hombro y a punto de las lagrimas me dijo: — tu no lo arias verdad— yo conteste aun con los ojos cerrados.                    
  —lo ciento es mi deber, no puedo dejar que maten a mi padre— suspire y conteste :
—el trato esta echo… no hay vuelta atrás., esos hombres de afuera están para asegurar de que se cumpla la parte del trato—.
Todas mis amigas se pusieron a llorar y yo me puse a consolarlas, tratando de ser  fuerte. ( era el colmo teniendo en cuenta  que yo era  la que me iba a trabajar 6 años no ellas, yo debería estar destrozada llorando , estaba que las golpeaba a todas dos pero me contuve ellas necesitaban mi apoyo., no esperen era yo la que necesitaba su apoyo yo era la que me iba no ellas).
Poco después mis dos amigas se fueron  a sus casas  y seguidamente entro Keila  la tercera y última de mis amigas,   la mire muy seria y le dije en tono amenazador :
—si lloras tu también juro que te mato—   Keila me sonrió y contesto poniendo un dulce entre mis dedos
 —no te preocupes soy fuerte y soy capaz de tragarme las lagrimas— sonreí al recordar la vez en que murió su padre lo destrozada que estaba, y que yo estuve allí para secar sus lagrimas.
—perdón por llegar tarde, donde están todas—Keila se sentó al frente de mí y me miro .
—se marcharon a sus casas—
—¿pero por qué? — no sabía que decirle, era mi mejor amiga  y seguramente le destrozaría el corazón.
—Keila , que me dirías si te dijera que me voy a vivir a Europa por más de seis años—Keila rió y me contesto. —te diría que dejes de soñar tanto —
—me tengo que ir a vivir a Europa , para pagar la deuda con mi padre— Keila me miro sin articular palabra, y yo continúe.
—unos hombres me darán trabajo en Europa por seis años y medio a cambio de darles la plata que mis padres necesitan para pagar la deuda… —
—¿cuándo te vas? —
—el próximo domingo— respondí al borde del llanto, Keila me abrazo y juntas lloramos.
Al volver a casa me quede profundamente dormida, pues tanto agotamiento me hiso tener un muy buen sueño.
A la mañana siguiente desperté, pero no me quise levantar, me sentía enferma y con ganas de seguir durmiendo hasta tarde.


No fui al colegio. qué sentido tenía ir si no volvería al menos por seis años, así que desidia quedarme en casa a esperar a que llegara aquel temido día, en el que dejaría mi hogar.

En esta última semana visite a todos mis familiares  para despedirme, para nadie era un secreto de que tendría que  irme a “estudiar a al extranjero“ fue lo que mi padre invento para  no tener problemas con nadie.
la verdad no quiero contar nada sobre mis últimos momentos con mis abuelos y tíos ya que es uno de los recuerdos más triste, duro y doloroso que tengo.
Un día antes de irme, para Europa estaba en casa de mis primas y me encontraba en la ventana de la casa eran las tres de la mañana y no podía dormir, por lo tanto miraba la luna que estaba al punto de concluir su ciclo, de repente empecé a escuchar  una voz que me hablaba.
—Amber… que te pasa, estás loca, escápate no tienes que ir a Europa. Escápate, no vayas a Europa — la voz provenía de mi cabeza, sonreí  y empecé a empacar en el morral del colegio lo necesario, Salí sigilosamente de la casa  y note que uno de los hombres  roncaba y el otro  estaba en el baño, me aleje de la casa hasta llegar a la carretera principal.
—que egoísta eres Amber— me dije a mi misma —siempre pensando en ti misma, nunca vas a cambiar— me senté  en una piedra y empecé a llorar arrepentida, si me escapaba podrían matar a mis padres, y eso nunca me lo iba a perdonar, tenía que ser fuerte, y valiente solo eran seis años y medio, solo seis años y luego podría volver. Me levante y empecé a caminar de vuelta a casa de mis primas.
—no… no solo son seis años y medio, eso es mucho tiempo tengo catorce años próximos a los quince, yo vendría a volver a los veinte años, eso es mucho tiempo, pero tengo que ser fuerte, tengo que soportarlo….—al llegar a casa mis guardaespaldas se sorprendieron mucho al verme fuera.
—que haces afuera — me grito el primero— no deberías estar durmiendo— me grito el segundo, yo agache la cabeza y conteste.
—solo quería dar una vuelta, antes de irme… ya me voy a dormir—  me entre a la casa y me acosté bajo de cobijas  para poder dormir aunque fuera un poco. Poco a poco el día fue aclareciendo y yo no pude dormir nada.
Ya por la tarde nos encontrábamos en casa preparando todas mis pertenencias para el viaje, pero mis guardaespaldas nos dijeron que no podía llevar nada, que allá me darían todo lo necesario.


Aquella noche tampoco pude dormir bien, me sentía cansada y muy triste no había querido comer y extrañaba a mis amigas, quería verlas  aunque fuera por última vez . 
Me levante sigilosamente  y salí al patio donde uno de los hombres  me miro.
—quiero caminar por el parque por última vez— el hombre sonrió y me siguió…… el día empezó a aclarecer rápidamente  y al llegar al parque  vi una silueta  sentada bajo de un árbol que reconocí rápidamente, era Keila , me acerque a ella me saludo con un tono de voz muy triste.

—hola Amber, sabía que vendrías— keila sabia que siempre que me encontraba muy triste  iba al parquecito, un pequeño prado  con jardín y con muchos árboles  y un lago grande.
—que haces aquí  tan temprano — me pregunto  Keila a lo que yo respondí.
—no podía dormir, así que quise venir a despedirme , de nuestro lugar— no pude soportar las ganas de desahogarme y me abalance  sobre ella, y llore desesperada mente  Keila me abraso fuertemente y trato de contenerse en vano ya que dos hermosas lagrimas resbalaron por su cara. Yo sonreí  entre el llanto, nunca antes había visto llorara a Keila  (bueno solo cuando murió su padre) ella era muy fuerte pero hoy estaba totalmente destrozada, mi guardaespaldas se retiro para poder dejarnos solas.
—dile a las chicas  que las quiero con todo el alma, que aunque no me pueda despedir de ellas  un pedazo de mi alma se quedara con ellas y siempre las recordare, diles también que no me olviden y que perdón por no despedirme de ellas pero no lo soportaría, di a mis compañeras de clase  que las llevare siempre en mi corazón y que por favor no me extrañen, dile a la profesora Juliana  que es la mejor  y que nunca la olvidare ….—no fui capaz  de seguir  ablando las lagrimas y la voz eran de puro dolor, me sentía destrozada y una inmensa tristeza, invadía  mi corazón, si mi corazón hubiese estallado en ese preciso momento  toda la tristeza hubiese llenado al mundo entero.
Por favor  Keila llévame a casa no me siento bien— ................



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